Por AWQAY
No hubo sorpresa. Hubo resistencia, hubo represión, hubo votos que definieron una vez más de qué lado está cada uno. La madrugada de este viernes, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei con 135 votos a favor, 115 en contra y ninguna abstención . El proyecto vuelve ahora al Senado, donde el oficialismo espera darle sanción definitiva antes del 1° de marzo .
Pero mientras adentro se contaban votos, afuera se contaban gases, balas de goma y compañeros detenidos.
La calle también votó
El paro nacional convocado por la CGT tuvo un acatamiento masivo en todo el país, con un "90% de adhesión" según la central obrera . Pero la CGT decidió no movilizar. Quienes sí se plantaron frente al Congreso fueron los gremios del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), las dos CTA, organizaciones sociales y la izquierda .
La respuesta del gobierno fue la misma de siempre: represión. El camión hidrante de la Policía Federal atacó manifestantes y medios de prensa. Gases lacrimógenos, corridas, detenciones. Cuatro menores fueron arrestados en los operativos . Mientras los diputados debatían "modernización laboral", afuera se vivía la otra cara de esa modernización: la criminalización de la protesta, el ajuste con policía, la democracia con vallas y palos.
Tucumán: siete votos para entregar derechos (y un ausente que marca diferencia)
La representación tucumana en Diputados tuvo un papel central en esta votación. No solo por los votos, sino por el quórum. El gobernador Osvaldo Jaldo dio la instrucción a sus tres diputados de sentarse en sus bancas para asegurar el número que permitió iniciar el debate . El peronismo, otra vez dividido, otra vez entregando.
Así votaron los diputados por Tucumán :
Votaron a favor (seis diputados):
Elia Fernández (Independencia – alineada con Jaldo)
Gladys Medina (Independencia – alineada con Jaldo)
Mariano Campero (La Libertad Avanza – UCR)
Gerardo Huesen (La Libertad Avanza)
Soledad Molinuevo (La Libertad Avanza)
Federico Pelli (La Libertad Avanza)
Votaron en contra (dos diputados):
Pablo Yedlin (Unión por la Patria)
Carlos Cisneros (Unión por la Patria)
Se ausentó (un diputado):
Javier Noguera (Independencia)
Aquí hay un dato que merece ser leído con atención. Noguera dio quórum —sin eso la sesión no arrancaba—, presionado por Jaldo como el resto del bloque . Pero cuando llegó el momento de poner el cuerpo y votar, se retiró del recinto. No levantó la mano para ajustar a los trabajadores. En un bloque que votó en masa con el oficialismo, su ausencia es una decisión política que vale la pena marcar .
Seis votos tucumanos para ajustar a los trabajadores. Dos para defenderlos. Y un compañero que, en el momento decisivo, decidió no ser parte del ajuste. Los números no mienten, pero los matices también importan.
Lo que votaron (y lo que nos quitan)
El proyecto aprobado incluye puntos que significan un retroceso histórico en derechos laborales :
Indemnizaciones: se mantiene un mes por año, pero se excluyen el aguinaldo y premios extraordinarios del cálculo. Menos plata para el trabajador despedido.
Período de prueba y convenios: se priorizan los acuerdos por empresa sobre los sectoriales. Esto es dividir para conquistar: convenios más débiles, sindicatos más débiles.
Derecho a huelga: se amplía la lista de servicios esenciales (incluyendo educación), que deberán garantizar un 75% de funcionamiento durante paros. El derecho a protestar, cercado.
Blanqueo laboral: exenciones de hasta el 70% en deudas de aportes patronales. Un regalo a los que nunca pagaron.
El único cambio de último momento fue la eliminación del artículo 44, que pretendía reducir las licencias por accidentes y enfermedades no laborales . Lo sacaron para asegurar votos, pero el corazón del ajuste sigue intacto.
Grabois en el recinto: "Esta ley es de obsolescencia y regresión"
En el debate, Juan Grabois fue uno de los oradores más duros contra la reforma. "Esta ley es de obsolescencia y regresión", sostuvo, y señaló que deja afuera debates centrales como la inteligencia artificial, el teletrabajo y la telemedicina . También cuestionó duramente a los gobernadores peronistas que colaboraron con el oficialismo para dar quórum, profundizando la interna de Unión por la Patria .
Máximo Kirchner advirtió que la ley "va a fracasar" y que "le va a otorgar a los empleadores mucho más poder sobre sus empleados" . Sergio Palazzo anticipó "una catarata de pedidos de inconstitucionalidad" . Vanesa Siley apuntó contra los diputados peronistas "dialoguistas" y habló de "Banelco" a la luz del día .
Del otro lado, Lisandro Almirón (LLA) defendió el proyecto con el argumento de siempre: "el 55% de los trabajadores están en la informalidad, hay que abaratar el costo laboral" . Abaratar el costo laboral, en criollo, es pagar menos, despedir más, derechos flexibles.
Lo que viene
El proyecto vuelve al Senado, donde ya tuvo media sanción el 12 de febrero. El oficialismo convocó a un plenario de comisiones para este mismo viernes y espera darle sanción definitiva el 27 de febrero, casi al límite con el cierre de las sesiones extraordinarias .
En la calle, la pelea sigue. La CGT no convocó a movilizar, pero los gremios combativos y las organizaciones sociales ya anunciaron que no se quedan quietos. En Tucumán, la Plaza Independencia fue escenario de una concentración unitaria que nucleó a CTA, CCC, ATEP, docentes, municipales y organizaciones de derechos humanos . Acá también se sintió el rechazo.
Conclusión provisoria
Esta ley no es "modernización". Es precarización con nombre bonito. Es el sueño de los empresarios de tener trabajadores sin derechos, sindicatos sin poder, protestas sin gente.
Los diputados tucumanos que votaron a favor tienen nombre y apellido. Se sentaron en sus bancas, dieron quórum, levantaron la mano. El pueblo trabajador de esta provincia, el que sostiene merenderos, el que milita en los barrios, el que cada día labura para llegar a fin de mes, no les va a olvidar este voto.
Y también hay que marcar, porque la justicia también es reconocer, a quienes en el momento justo decidieron no ser parte. Javier Noguera no votó esta ley. No es un héroe, pero en un bloque donde casi todos se entregaron, su ausencia fue un gesto que merece ser visto.
Como dijo Germán Martínez en el cierre: cuando el peronismo vuelva al gobierno, "esta ley va a ser derogada inmediatamente" . Pero hasta entonces, queda resistencia. Queda organización. Queda la comunidad de pie, como siempre.
Porque esto recién empieza.

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