Por AWQAY
En medio de un escenario social y económico devastador, más de 150 gremios, organizaciones sociales y espacios políticos anunciaron una medida de lucha conjunta para este miércoles 25 de junio a las 12 del mediodía. La movilización partirá desde Sarmiento y Carlos Pellegrini hacia el Ministerio de Desregulación del Estado (Av. Roque Sáenz Peña 788), en pleno centro porteño.
El Frente convocante, que se autodenominó "Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo digno y los Salarios justos", reúne a actores clave como la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ATE, la CTA Autónoma, la UTEP, SIPREBA, entre muchos otros. La consigna es clara: "En defensa del trabajo, la soberanía y los salarios". La fecha no es casual: se cumple medio año de gestión de Javier Milei, cuyo plan económico está pulverizando salarios, destruyendo el empleo y vaciando el Estado.
Un ajuste criminal con complicidades
La protesta apunta directamente contra el ajuste implementado por el gobierno nacional, sus decretos de desregulación, la Ley Bases y el desguace del Estado. Pero también, con el correr de los días, la bronca popular empezó a señalar otro silencio ensordecedor: el de la CGT.
Mientras las fábricas paran, los comedores desbordan y miles de trabajadores quedan en la calle, la conducción de la CGT parece más preocupada por conservar cargos que por defender los derechos laborales. No hubo paro general, ni plan de lucha sostenido, ni un mensaje contundente en defensa del pueblo trabajador. Salvo tibios comunicados o apariciones televisivas, la CGT eligió la pasividad mientras el país arde.
El pueblo se organiza, con o sin ellos
La convocatoria de este miércoles surge de abajo: gremios combativos, movimientos populares, cooperativas, estudiantes, jubilados, y trabajadores de todos los sectores que ya no pueden esperar. La falta de conducción nacional está generando nuevas formas de articulación, desde la base, con protagonismo popular y vocación de lucha.
Esta marcha es más que una protesta. Es un mensaje. Es la expresión de una resistencia creciente que no se resigna a ver cómo destruyen lo que costó décadas conquistar. Es también una señal de que hay sectores del movimiento obrero y popular dispuestos a luchar, aunque los grandes dirigentes prefieran las alfombras rojas de los despachos oficiales.
El miércoles, el pueblo en la calle
La cita es clara: este miércoles 25 de junio, a las 12 h, en Sarmiento y Carlos Pellegrini, para marchar hacia el Ministerio de Desregulación del Estado. No hay plan B: la única salida es colectiva, organizada y en las calles.
El pueblo no se rinde. El pueblo resiste.

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