Por AWQAY

Mientras el gobierno celebra la supuesta “estabilidad” macroeconómica, miles de familias pierden su trabajo cada mes. El modelo del ajuste y la motosierra está dejando un tendal de excluidos en todo el país. La paz de los mercados es el infierno de los trabajadores.

El desempleo sube y marca el mayor registro desde 2021

Según datos oficiales del INDEC, el primer trimestre de 2025 cerró con una tasa de desempleo del 7,9 %, lo que representa un salto de 1,5 puntos respecto del trimestre anterior. Se trata del nivel más alto en casi cuatro años.

  • En diciembre de 2024, el desempleo era del 6,4 %.

  • En marzo de 2024, era de 7,7 %.

El aumento no es casual: responde a la combinación de parálisis económica, ajuste fiscal extremo, y un modelo que destruye empleo sin generar alternativas.

El Estado se retira: más de 40.000 despidos en el sector público

Entre diciembre de 2023 y enero de 2025, el gobierno de Javier Milei redujo 41.000 empleos estatales, lo que representa un recorte del 8,2 % de la planta pública nacional.

  • 23.576 despidos en la administración pública central.

  • 13.161 en empresas estatales.

  • 4.405 en fuerzas de seguridad y personal militar.

Se trata de un desguace inédito, que desmantela áreas clave del Estado, profundizando la crisis social y destruyendo servicios esenciales.

El sector privado también se achica: 127.000 empleos perdidos

Desde septiembre de 2023, el sector privado perdió al menos 95.000 empleos registrados, cifra que asciende a 127.000 si se cuentan datos hasta abril de 2025. Los sectores más golpeados:

  • Construcción (por la paralización de la obra pública).

  • Industria manufacturera (por caída del consumo y apertura de importaciones).

  • Agroindustria y comercio, en baja sostenida.

Las empresas ajustan, despiden o suspenden personal. El rebote prometido nunca llega.

Suspensiones y cierres: el mapa de la destrucción productiva

En los últimos tres meses se aceleraron los cierres de fábricas y las suspensiones masivas:

Casos recientes:

  • Vicentin cerró todas sus plantas de molienda de soja.

  • Lácteos Verónica paralizó sus tres fábricas en Santa Fe: 438 trabajadores sin cobrar.

  • Cervecería Quilmes frenó producción por caída del 40 % en ventas.

  • FV y Ferrum suspendieron a más de 900 operarios.

  • Fate despidió a 97 trabajadores e inició procedimiento preventivo de crisis.

  • Aluar paró producción.

  • Bridgestone, Pepsico, GM, Toyota, Renault y otras aplican recortes o suspensiones.

  • Metalúrgicas, frigoríficos y PYMEs cierran en todo el país.

En total, se estiman decenas de miles de puestos de trabajo en riesgo. La producción nacional está siendo vaciada.

Conclusión: estabilidad para pocos, angustia para muchos

El gobierno de Milei festeja el “déficit cero” y la baja del dólar. Pero la realidad marca otra cosa:

  • El desempleo sube.

  • El Estado se desmantela.

  • La industria se apaga.

  • Las fábricas cierran.

  • Las familias sufren.

La famosa “estabilidad” es, en verdad, la paz de los cementerios: un país sin trabajo, sin sueños, sin futuro.

Desde abajo: organización y alternativa

Frente a este panorama, se impone reconstruir el tejido social con organización popular, trabajo digno, economía con justicia, y un Estado presente.

No hay estabilización posible sin inclusión. No hay país posible sin trabajo.