Luna del Barrio sacó su primer álbum en YouTube y lo cuenta en exclusiva para AWQAY

En medio de los guisos del merendero, las luchas diarias y los sueños que laten fuerte, Luna del Barrio acaba de lanzar su primer álbum en formato playlist de YouTube. Una colección de canciones cargadas de cumbia y rebeldía villera, que gritan verdades desde abajo. En esta charla con AWQAY, la cantante nos abre su corazón.


—Luna, ¡salió el álbum! ¿Cómo lo estás viviendo?

—Estoy muy feliz, muy emocionada. Nunca pensé que iba a tener un disco propio, y menos en estos tiempos tan duros. Pero acá está, con todo el amor del barrio. Lo grabamos entre ollas, entre reuniones, entre militancia. Y salió. Es mi forma de decir: “Acá estamos y no nos rendimos”.


—¿Por qué elegiste lanzarlo como una playlist en YouTube?

—Porque es lo que tenemos a mano. No todas podemos pagar Spotify o subir a grandes plataformas. Pero YouTube es de todes. Lo puede ver mi vecina, mi mamá, la pibada que está en el celu con datos prestados. Es música popular en una plataforma popular.


—¿Qué van a encontrar en este disco quienes lo escuchen?

—Van a encontrar nuestras historias. Hay una cumbia para los viejos que laburaron toda la vida en negro, hay una canción de cuna para las semillitas del barrio, hay cuarteto para bailar el dolor y convertirlo en fuerza. Todo lo que canto lo viví o lo vi cerca. No hay fantasía: hay lucha, amor y resistencia.


—¿Tenés alguna canción que sientas como tu bandera?

—“Un mundo justicialista”, sin dudas. Esa es mi bandera. Porque habla de lo que soñamos: que haya justicia social, que el barrio viva con alegría, que el hambre se termine. Esa canción me atraviesa. Cada vez que la canto me emociona, me llena de fuego.


—¿Qué significa para vos cantar desde el barrio y para el barrio?

—Es todo. Cantar es mi forma de militar. Yo no soy influencer, no tengo sponsor, pero tengo voz. Y esa voz nació acá, entre pasillos, con la guitarra prestada en la orquesta de la escuela pública. Lo que digo, lo digo para despertar, para abrazar, para incomodar también. Porque no podemos seguir calladas.


—¿Qué mensaje querés dejarle a quienes escuchen el disco?

—Que no están soles. Que aunque duela, aunque falte, seguimos. Y que el arte del pueblo es un arma. Este disco no es para competir con nadie: es para acompañar, para levantar la frente, para hacer piquete en el corazón.