El Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan, emblema de la salud pública infantil en Argentina, enfrenta una crisis sin precedentes. A la fecha del 30 de mayo de 2025, los trabajadores denuncian una combinación letal de desfinanciamiento, salarios de pobreza, renuncias masivas y condiciones laborales insostenibles. Las medidas de fuerza se intensifican, mientras el Gobierno responde con indiferencia o represión.

Salarios que no alcanzan y éxodo de profesionales

Los recortes presupuestarios implementados por el gobierno de Javier Milei han impactado directamente en los salarios del personal del Garrahan. Actualmente, una licenciada en Enfermería que comienza a trabajar en el hospital tiene, por 35 horas semanales, una asignación básica de $745.000; un empleado administrativo percibe $537.000; un médico especialista, por 32 horas, cobra $800.000; un médico terapista gana $850.000, y un operario, por 40 horas semanales, percibe $466.000. Estos montos están por debajo de la canasta básica familiar, calculada en $1.468.989, lo que ha llevado a muchos trabajadores a buscar empleos adicionales o directamente renunciar.

"Tenemos trabajadores que se van del hospital y no son reemplazados, lo que aumenta la carga de trabajo con salarios muy bajos, por debajo de la línea de pobreza", expresó Gerardo, auxiliar de farmacia, durante una movilización reciente.

La situación es crítica en todos los sectores del hospital. Maximiliano, administrativo del laboratorio, señaló que la falta de profesionales y trabajadores que cubran los cargos vacantes afecta directamente la calidad de la atención.

Magalí Rebo, jefa de clínica de una sala de internación, también compartió su experiencia: "El impacto más grande que estamos teniendo es en el recurso humano. Los salarios no son dignos para el cargo que ocupamos, rol y la responsabilidad que tenemos".

Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), advirtió: "La situación salarial sigue siendo la misma, no hay respuestas, hay un fuerte hermetismo de parte de las autoridades del hospital y del ministro Lugones. La situación es muy crítica, siguen produciéndose muchas renuncias, una por día, de profesionales del equipo de salud y la decisión de las autoridades es no nombrar más personal".

Condiciones de trabajo deterioradas

La reutilización de materiales descartables se ha convertido en una práctica habitual debido a la falta de insumos. "La reutilización de materiales descartables es parte del desfinanciamiento de lo público. Estas tareas implican riesgos para los trabajadores porque se pueden lastimar y allí hay sangre o material biológico", denunció Norma Lezana.

Además, el jardín maternal "Quiero Mimos", que permite a las trabajadoras maternar y trabajar, enfrenta una paralización debido a la falta de nombramientos de maestras para reemplazar a las que renunciaron o se jubilaron. Esto afecta directamente a las madres que trabajan en el hospital y que no podrán inscribir a sus hijos en el jardín en enero.

Medidas de fuerza y respuesta gubernamental

Los trabajadores del Garrahan han realizado múltiples jornadas de paro en reclamo de un salario inicial de $1.500.000, igual a la canasta básica, y una recomposición salarial acorde a la inflación acumulada del 240%. Sin embargo, el Gobierno ha dictado la conciliación obligatoria y ha pedido la renuncia del Consejo de Administración del hospital tras el anuncio de un bono de $500.000 para el personal.

"Si se meten con el Garrahan, si bloquean el bono, si creen que nos van a atemorizar, no entendieron nada de nada y van a desatar un tsunami de indignación", advirtió Norma Lezana.

Conclusión

El Hospital Garrahan, símbolo de la salud pública y la atención pediátrica de alta complejidad, se encuentra en una situación crítica. La combinación de desfinanciamiento, salarios insuficientes, renuncias masivas y deterioro de las condiciones laborales pone en riesgo la atención de los pacientes más vulnerables. Es urgente que las autoridades escuchen los reclamos de los trabajadores y tomen medidas concretas para revertir esta crisis.