Mientras crece la movilización para acompañar a Cristina, el Gobierno avanza con un decreto que habilita ciberpatrullaje, requisas y detenciones sin control judicial. Se consolida un Estado policial. La democracia está en riesgo.
Desde ahora, te pueden vigilar en redes, pararte en la calle, revisarte el auto y demorarte hasta 10 horas sin que lo ordene un juez.
No es una película. Es el Decreto 383/2025 que firmaron Milei, Bullrich y Francos para darle a la Policía Federal poderes extraordinarios. Una reforma por decreto que impone el miedo como forma de gobierno.
Esta nueva normativa autoriza:
-
Ciberpatrullajes sin orden judicial: pueden monitorear lo que decís en redes, sitios web o plataformas abiertas.
-
Requisas personales y vehiculares sin intervención judicial: te pueden revisar sin que haya un fiscal ni un juez de por medio.
-
Demoras de hasta 10 horas si no "acreditás fehacientemente tu identidad" o si, según la Policía, podrías cometer un delito.
-
Intervenciones “espontáneas” en manifestaciones o espacios públicos, si el Ministerio de Seguridad lo ordena.
Todo esto se justifica con la excusa de “prevenir delitos complejos” y “garantizar la seguridad del Estado Nacional”. Pero en realidad, es un salto hacia el control total de la sociedad. No se busca frenar el delito, se busca frenar la protesta.
Esto ocurre justo cuando la militancia se prepara para acompañar a Cristina a Tribunales, en medio de una causa armada y una persecución política sin precedentes.
Y también cuando los barrios empiezan a organizarse frente al ajuste, el hambre y la entrega.
No es casualidad. Es cálculo político. Es miedo legalizado.
Ya lo vimos con Macri. En 2016 y 2017 detuvieron a gente por tuits o frases de cancha. Hoy quieren volver a eso, pero con más poder, sin Congreso y con la Federal como fuerza de choque del Ejecutivo.
¿Qué hacemos frente a esto?
Desde AWQAY lo decimos claro:
-
No vamos a naturalizar el Estado policial.
-
No vamos a dejar sola a Cristina.
-
No vamos a abandonar la calle ni nuestras ideas.
Es tiempo de organización, de memoria y de lucha popular. Si no frenamos este decreto, mañana el objetivo puede ser cualquiera de nosotros. Lo que está en juego es la democracia.

0 Comentarios