Por AWQAY
En las paredes de Tucumán florecen colores donde el gobierno ve crisis. Frente al retroceso cultural impulsado por el desfinanciamiento estatal y la lógica del mercado, los colectivos artísticos responden con pintura, poesía y presencia en el territorio.
Desde principios de abril, un grupo de artistas y vecinos autoconvocados lleva adelante la campaña “Murales por la Patria”, que ya intervino más de 20 muros en distintos barrios del Gran San Miguel. Las obras combinan estética popular con consignas que reivindican derechos sociales, figuras históricas y luchas vigentes.
“Frente al ajuste, respondemos con arte. Porque si borran la historia en los libros, la escribimos en las paredes”, explicó Camila Ferreyra, muralista y parte del colectivo La Brocha Militante.
El primer mural se realizó el 2 de abril en el barrio Victoria, con una imagen de Malvinas acompañada por la leyenda: "La patria no se vende". Luego vinieron otros: Evita en Villa Urquiza, Juana Azurduy en El Manantial, y uno colectivo en La Costanera con una escena de olla popular y la frase: "El pueblo cocina futuro".
En paralelo, la Red de Espacios Culturales Autogestivos de Tucumán organiza encuentros mensuales de poesía, música y exposición de obra, bajo la consigna “Cultura sin patrón”. El próximo evento está previsto para el sábado 11 de mayo, en el espacio cultural La Tertulia, con entrada libre y feria de libros y fanzines.
Los murales y las peñas populares no son sólo expresiones estéticas: son también formas de organización y denuncia. En palabras de los artistas: “Nos quieren tristes, aislados y callados. Pero seguimos cantando, dibujando, actuando. Porque si el presente es de lucha, el arte también lo es”.





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